De La Idea Al Concepto.

Crystal Clear por Manu Pombrol, Mayo 2009

Podríamos decir que, como norma general, el proceso creativo no tiene una estructura delimitada, o mejor dicho ‘única’. Si nos preguntamos cuál fue el punto inicial del que parte la inspiración para una fotografía, una pintura o una escultura, la inmensa mayoría de las veces no podremos concretar. Podemos saber que todo partió de una idea, ¿pero qué la hizo posible?.

La forma en que las ideas brotan y producen la imagen de algo que antes nadie ha visto, es para mi, evidentemente, un misterio: un maravilloso misterio. Yo prefiero pensar que detrás de nuestra lógica mental, hay un proceso oculto donde se mezclan los conceptos. Un proceso realmente puro, libre y genuino. Si somos un poco observadores podemos seguir el rastro de una idea; intuir de dónde puede haber surgido, exactamente igual que hacemos al indagar la naturaleza del sueño que tuvimos anoche.

Creo que hay que exponerse conscientemente a las sensaciones, convertir nuestros sentidos en aspiradoras voraces de información, y confiar en que nuestro subconsciente haga su trabajo y nos sirva en bandeja una idea como materia prima para la elaboración posterior de un concepto, al que siempre le faltará el último ingrediente: la magia del arte acontece cuando la visión del artista se funde con la del observador y el concepto alcanza su plenitud, anidando en cada mente de forma diversa.

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